Gerson Gómez

Jul 15, 2019

El bravo mar


De alguna forma increíble el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha frenado el deslizamiento del peso y el incremento del dólar.

Ha puesto en marcha varias de las promesas de los programas sociales. El dinero fluye de arriba hacia abajo.

Los adultos mayores y los jóvenes han comenzado a recibir el pago de sus becas.

Hasta ahora los señuelos de la tierra de oportunidades mexicanas, resulta atractiva hasta para los centroamericanos.

Las puertas del trabajo en el sureste se abren para la mano de obra abundante y barata.

Solo quienes tienen cuentas pendientes buscan amparos exprés.

Conocen el clientelismo de la política mexicana. La necesidad de sacrificar algunos personajes del régimen anterior a fin de purificar al nuevo.

Esa es la tradición. Con ello se demuestra musculo y legitimidad.

Lo han hecho todos los regímenes anteriores. Andrés Manuel va con pies de plomo. El pueblo busca al líder enérgico. No al compasivo o generoso.

Las afrentas son constantes y van sumando nuevas al capital de la desesperanza.

Nuestra economía es volátil y frágil. Naufraga en las determinaciones temerosas. Las bajas irán sumando en contra. Por encima de la honestidad valiente.

Esa es la realidad de México. Un país roto.

 

 

Last modified on Domingo, 14 Julio 2019 22:30