Gerson Gómez

Abr 06, 2020

La sociedad contra la humanidad


Se han colocado en puntos distantes. De un lado la esquizofrenia, por el otro la parte social. No hemos nacido para la vida monacal, distante.

Mucho menos el voto de silencio o el malgasto de la proximidad física.

Nuestro temperamento se rige por seis líneas. Entre todas son la distancia entre un conocido y un desconocido.

Siempre tenemos a alguien o con alguien, por lo menos de escucha, de un amigo o conocido con quien en su siguiente ámbito de relaciones conoce a la persona indicada.

Al ermitaño, al antisocial, lo vemos como un lunático. El anacrónico en una sociedad completamente comunicada. Desde la intimidad del hogar, el hartazgo de los dichos, contradicciones y ocurrencias de nuestras autoridades.

De la frase certera y categórica, prudente y sensata, a la desconcertada, sin sustento, grosera y chusca.

Se equivocan quienes azuzan al ciudadano con la fuerza pública. De remitirlos al arresto domiciliario disfrazado de custodia por iniciativa. Desconocen las leyes, nuestra Constitución.

También lo hace la fuerza del orden por su pobre instrucción política y de derechos civiles.

Son aquellas medidas no precautorias sino ladridos de un régimen descorazonado. En el punto de no retorno mientras su popularidad se hunde, como la forma de disponer de los recursos sociales, en beneficio personal para el futuro electoral.

De ese tamaño es la amenaza real de estos pobres actores de circo romano.

 

 

Last modified on Lunes, 06 Abril 2020 01:20