Eloy Garza González

May 20, 2019

¿Llegará Claudia Sheinbaum a su anhelada candidatura presidencial?


 

Los altos niveles de Imecas han acabado por contaminar el limpio expediente de Claudia Sheinbaum. Pero la fogata donde la quieren quemar, también contaminará a sus atarantados enemigos que no dan una. Sheinbaum no es ciertamente inocente: fue Secretaria del ramo seis años en la Ciudad de México (2000-2006); su profesión la faculta para atender estas contingencias; como científica sabe prever y anticiparse.

Pero en este caso, Claudia no reflejó su experiencia en la materia, ni respondió con un plan de contingencia, ni se anticipó a su linchamiento público, que puede costarle sus aspiraciones presidenciales.

¿Pues qué le pasó? Dos cosas en las que ella nada tuvo qué ver y una tercera en la que ella es la única culpable. La primera: los anteriores gobiernos de la Ciudad de México dejaron en materia ambiental puros discursos en el cajón de su escritorio: apatía y negligencia (incluyendo el de su jefe). La segunda, la falta de inversión federal para prevenir desastres ambientales la afectó, pagando justos por pecadores.

En la tercera cosa sí fue completamente culpable: acusar a la mafia del poder, a Mancera, a todo el gobierno anterior de la tragedia ecológica es una salida de tono que le funcionó muy bien a AMLO. Pero digamos que el Presidente patentó tal estilo de hacer política y rompió el molde. Cuando Sheinbaum o Tatiana Clouthier repiten el mismo estribillo, les sale mas falso que una moneda de tres pesos. Con la diferencia de que Tatiana nada más es una legisladora con mucho humo en la cabeza, y Claudia es la científica que todos los mexicanos esperábamos (y tal parece que nos quedamos esperando). Ahora bien, no pasa nada. Todavía no la tumba el caballo de la sucesión presidencial: faltan muchos años para eso (además de que el tiempo lo borra todo), y le viene bien que sus enemigos sean tan burdos, tan obvios, tan ansiosos, que con sus linchamientos apresurados se exhiben como lo que son: unos buenos para nada que ni la burla perdonan. Al revés del conocido dicho, con esos enemigos, Claudia no necesita amigos.

 

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Last modified on Lunes, 20 Mayo 2019 09:53