Omar Elí Robles

Abr 06, 2020

Perro que come huevo...


Jaime Heliodoro está entre los tres peores gobernadores de México.

 

Cuando se viene la crisis del coronavirus se queda pasmado y los alcaldes toman el liderazgo.

 

Un liderazgo que no se coordina, porque ante la inacción federal y la falta de respuesta estatal, cada quien toma posiciones y disposiciones buenas, que sin embargo no se replican.

 

Los alcaldes le exigen a Heliodoro que tome su papel de rector en el esfuerzo.

 

¡Por fin aparece!

 

Dos o tres buenas intervenciones, algún tímido elogio y otra vez, se deschaveta... ese hombre no está bueno de la mente.

 

Consigue un fideicomiso de mil millones de pesos, quesque para el coronavirus... pero no tiene candados ni transparencia, o sea, puede mamar de esa megaubre a como quiera...

 

Luego, ya entrado en gastos quiere dar golpe de autoridad y manda a su bulldog, Roberto Russildi a cerrar empresas no prioritarias.

 

¡Qué bárbaro, qué liderazgo!

 

La vez anterior que Heliodoro y Russildi hicieron lo mismo fue con las pedreras... quesque clausuraron, quesque luego vinieron maletines prietos... ¡y ahí siguen!, jalando y contaminando.

 

¿Serán capaces estos dos de aprovechar la crisis sanitaria para hacer negocio?

 

¡Uffff!

 

Quisiera pensar que no, pero bien dicen en el rancho que perro que come huevo... "¡Manque le quemen locico!

 
Last modified on Lunes, 06 Abril 2020 01:23