Cinvestav apuesta por la recuperación de aguas negras e industriales

Mar 22, 2020

México.- Con motivo del Día Mundial del Agua, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN aseguró que el principal reto que enfrenta el agua es la contaminación por lo que sus investigadores han apostado a la tecnología para revertir este efecto y recuperar las aguas negras e industriales. 

La investigadora del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería, Refugio Rodríguez Vázquez, trabaja en el diseño de procesos combinados mediante la utilización de bacterias, hongos y otros microrganismos, que se complementan con materiales del tamaño de átomos o moléculas, para tratar aguas residuales de la industria papelera y textil.

El proceso consiste en tres métodos esenciales, el primero emplea el material biológico como hongos, contaminantes tóxicos (fenoles, compuestos clorados, pigmentos y azúcares) y microorganismos (bacterias y hongos); mientras que el segundo usa la sedimentación, coagulación, filtración y electrocoagulación a fin de eliminar el alto contenido de metales del agua.

Finalmente, en el tercer paso la investigadora dispone de nanotecnología que permite remover en tiempos relativamente cortos, de 20 a 90 minutos, los diversos contaminantes orgánicos tóxicos y eliminar microorganismos.

Rodríguez Vázquez indicó que el mayor reto que enfrenta el saneamiento de aguas en la ciudad es la remoción de nitrógeno y fósforo, presente en altas cantidades, así como la eliminación de microorganismos patógenos, como la Salmonella, E. coli, Coliformes totales o Coliformes fecales, entre otros, que causan enfermedades gastrointestinales.

Sin embargo, aseguró que el agua tratada con los métodos que propone es apta para el riego y podría ser aplicada en diversos cultivos, como las hortalizas para consumo humano.

Por su parte, la investigadora Liliana Favari Perozzi, adscrita al Departamento de Toxicología, aseveró que el combate a la polución hídrica también implica el análisis de la farmacología y ecotoxicidad en cuerpos de agua dulce por lo que se ha dedicado a detectarlos.

Como resultado, ha detectado la presencia de agentes citotóxicos, antibióticos, analgésicos, espasmolíticos, hormonas, beta bloqueadores, antineoplásicos, sedantes, medios de contraste y desinfectantes, así como bacterias resistentes a varios antibióticos en los ecosistemas acuáticos, que pueden alterar el balance ecológico y los procesos fisiológicos de todos los organismos del medio ambiente, incluidos los seres humanos.

A su vez, Oliver Christophe Barbier, investigador del Departamento de Toxicología, añadió que el consumo de agua subterránea a nivel nacional alcanza el 38.7 por ciento, lo que representa un problema, pues en algunas zonas del norte el subsuelo es de origen volcánico y tiene un alto contenido de metales pesados o minerales como cadmio, flúor y arsénico, que representan un riesgo para la salud, alterando la función renal y disminuyendo su esperanza de vida.

Además, advirtió, se ha detectado arsénico en al menos 13 estados del país, donde alcanzan hasta mil 350 microgramos por litro, lo que supera lo recomendado por la norma oficial mexicana de 25 microgramos.

Por ello, el investigador de Cinvestav en Saltillo, Eddie López Honorato, desarrolla prototipos de materiales capaces de absorber el mineral, a través de moléculas que logran atraparlo selectivamente las formas solubles del arsénico.

El Cinvestav recordó que cada año México dispone de un millón 449 mil 471 metros cúbicos del vital líquido proveniente de la lluvia, según datos de la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) publicados en 2015 y en 2014 tuvo una disponibilidad per cápita nacional de 3 mil 736 metros cúbicos por habitante.

 

Ntx-eitmedia.mx