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El Lejano Oriente ruso, la tierra de los tigres

Nov 18, 2020

En el territorio de Rusia habitan no menos de 600 tigres y la cifra está creciendo gracias a los esfuerzos de los especialistas que están reintroduciendo a estos depredadores en la naturaleza, relató en una entrevista con Sputnik el director general del Centro de Preservación Tigre de Amur, Serguéi Aramilev.

"Esta cifra se calculó a partir de los datos de supervisión de las reservas, los parques naturales y las áreas de caza, gracias a la información de las cámaras y a las huellas que dejan en la nieve y en plataformas de monitoreo", explicó el científico.

Aramilev subrayó que "son datos que se recogen durante años" y que muestran que "poco a poco el número de los tigres está aumentando".

"Se debe a la disminución de las muertes a manos del hombre, el trabajo de las fuerzas del orden para impedir la caza furtiva y el proyecto de reintroducción de los tigres en la Región Autónoma Hebrea, todo este conjunto se traduce en un pequeño incremento de la población", subrayó.

TRABAJO DE CONCIENCIACIÓN

La supervisión de los territorios para impedir la caza furtiva, relató Aramilev, empezó en la región de Primorie donde vive el mayor número de tigres y luego se extendió a otras regiones del Lejano Oriente ruso.

"Un logro conjunto de todos los involucrados en la protección de la naturaleza consiste en la transformación de la actitud de la gente hacia la naturaleza en general y los tigres en particular", prosiguió.

Como ejemplo, el científico puso la historia de un cachorro de tigre que se acercó a uno de los poblados.

"Los habitantes no solo informaron de que se acercó al pueblo, sino que se involucraron para evitar que el animal fuera atropellado o matado por cazadores furtivos", recalcó.

Más tarde los habitantes siguieron participando en la vida del animal e incluso le escogieron un nombre, Sanda.

"Esto significa que por fin la concienciación medioambiental está dando frutas, los habitantes entienden que el tigre no es un depredador matón peligroso sino un eslabón que permite preservar la naturaleza única del sur del Lejano Oriente; allá donde haya tigres habrá animales ungulados y no habrá lobos", explicó.

Sin embargo, los humanos no solo amenazamos a los tigres con la caza furtiva, su hábitat se destruye por otras actividades, por ejemplo, las extracciones de oro no siempre se realizan de acuerdo a las normas medioambientales y dañan, a veces irreparablemente, la naturaleza, aseguró Aramilev.


NUEVAS AMENAZAS



La pandemia del coronavirus también se convirtió en una amenaza para la supervivencia de los felinos. "En los países de Asia creció la demanda de los productos de origen vegetal o animal que refuerzan el sistema inmune. Todo eso influyó sobre la demanda de partes de cuerpo de animales o de plantas en el territorio de Rusia", recalcó.

Denunció que a pesar del cierre de las fronteras "el comercio continúa y la actividad de compradores ilegales y de contrabandistas se intensificó".

En China, donde las partes de los animales se utilizan con fines médicos "desde hace miles de años" el gobierno también toma medidas para proteger a los animales en peligro de extinción, pero no puede hacer que "desde hoy para mañana todos dejen de creer en las tradiciones".

Aseguró que "ante todo tenemos que contar con nuestras fuerzas".

"Nuestras fuerzas del orden son las más eficaces entre los países donde viven los tigres. Se debe a su profesionalismo y al hecho de que en los últimos cinco años se ocupan de cerca de los problemas de la caza furtiva", explicó.

Además, el confinamiento hizo que mucha gente se trasladara de las ciudades al campo lo que aumentó el número de los cazadores en los bosques.

Por otra parte, Aramilev subrayó que el coronavirus para los tigres "no es una enfermedad letal o que limite su capacidad de movimiento".

Los grandes felinos resultan mucho más afectados por las epizootias de peste porcina que algunas áreas reducen el número de los jabalíes que "representa el principal recurso para los tigres y la población local".

"Esta situación puede eventualmente llevar a un aumento de situaciones de conflicto y el descontento de los habitantes que no pueden conseguir carne", señaló.

Agregó que "en el territorio del sur del Lejano Oriente la caza no es un lujo, es un medio que permite sobrevivir a la gente que vive en el campo y en la taiga".

"Del 15 al 18 por ciento de las muertes anuales de los tigres son por causas naturales, y están relacionadas con enfermedades o las lesiones que sufren durante la caza", agregó.

Subrayó que el tigre de Amur, a diferencia del de Bengala que "al fallar el ataque contra la presa frena contra la hierba y no resulta lesionado", puede darse un golpe contra un árbol o una roca, dañarse una pata y ya no poder cazar.

PROYECTO ÚNICO


El proyecto de la liberación de los tigres en la naturaleza que se lleva a cabo en Rusia "es un logro único, en ninguna otra parte del mundo consiguieron hacerlo".

"Ahora mismo en la Región Autónoma Hebrea se encuentran 20 tigres, mientras que hace siete u ocho años solamente uno aparecía por aquí", aseguró.

No se trata solamente de los propios animales devueltos a la naturaleza ya que casi todas las tigresas reintegradas "tienen crías con regularidad".

"La decisión de si el tigre se libera o no se toma después de la rehabilitación. Si existe la posibilidad de que el tigre no tenga miedo del hombre no se devolverá a la naturaleza", precisó.

Aseguró que "se trata de la seguridad del propio tigre".

"Además, en el caso de que el animal quede herido, un conflicto con el hombre o una agresión contra un animal doméstico pondrá fin a todo el programa", aseveró.

Los felinos devueltos a la naturaleza se desplazan por enormes territorios y a veces entran en China como le pasó a la tigresa Lazovka que junto con su cachorro cruzó el río Amur cuando estaba cubierto de hielo. Pero a los pocos días el hielo se derritió.

"Los especialistas chinos y nosotros seguimos a los tigres en el territorio chino y fueron acompañados en el camino de retorno", relató al agregar que antes no se sabía que "un cachorro de esta edad fuera capaz de cruzar el Amur a nado".

PAÍSES DE TIGRES



Sin embargo y pese que hay de 20 a 25 tigres que cruzan regularmente la frontera sobre todo en la parte terrestre "China de momento no es un país con un grupo de tigres estable e independiente", las condiciones "solo se están creando".

Actualmente hay 14 países que tienen una población de tigres si se incluye a Corea del Norte aunque "es un país bastante cerrado, no hay avances en cuanto a poder realizar investigaciones científicas, todo queda sobre el papel", explicó el científico.

Sin embargo, hay más proyectos para reintroducir a los tigres en otros territorios donde vivían antaño.

"En este sentido tiene interés el proyecto para restablecer la población del tigre persa que habitaba en el territorio de los hoy en día Kazajistán, Irán, Georgia y algunas áreas del Cáucaso y se extinguió en los años 70 del siglo pasado", manifestó.

El científico subrayó que según una investigación "el tigre de Amur es el más cercano a la subespecie extinta y se podría utilizar para restablecer esta población en la naturaleza".

"Ahora en el territorio de Kazajistán se trabaja para aumentar el número de los animales ungulados, se están creando áreas naturales especialmente protegidas pero por ahora no se han logrado los parámetros necesarios para recrear un hábitat de tigre", señaló Aramilev.

 

Fuente: Mundo.Sputniknews.com

Last modified on Miércoles, 18 Noviembre 2020 13:44