Semana Santa 2021, otra "penitencia pandémica" para los españoles Pixabay

Semana Santa 2021, otra "penitencia pandémica" para los españoles

Mar 31, 2021

Miércoles santo en España. En otras circunstancias esta jornada habría sido una de las de mayor tráfico del año, dada la costumbre de los españoles de disfrutar de unos días de descanso en las vacaciones de Semana Santa, las primeras tras el invierno.

Sin embargo, este año el país sigue sufriendo las consecuencias de la pandemia dado el escaso número de ciudadanos vacunados: apenas 2,6 millones, según los últimos datos oficiales, de los más de 47 millones que componen el censo.

La última Semana Santa previa a la llegada de la pandemia, la de 2019, que se celebró entre el 12 y 22 de abril, la Dirección General de Tráfico (DGT) calculó unos 15,5 millones de desplazamientos por carretera.

Este año, los españoles no pueden abandonar sus provincias por decisión del Gobierno, en un intento por contener los contagios de covid-19.

Más concretamente, el cierre perimetral dio comienzo el 26 de marzo y se extenderá hasta el 9 de abril.

Para controlarlo, el Ministerio del Interior anunció la semana pasada el despliegue de 64.000 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil  en las carreteras.

En el pasado puente festivo de San José, a mediados de marzo, en el que se aplicaron las mismas restricciones; los agentes que controlaron los límites provinciales registraron casi diez mil -9.549- propuestas de sanción a conductores que pretendían moverse entre provincias con las más variadas excusas.

POLÉMICA CON LOS EXTRANJEROS

Estas duras limitaciones llegaron además acompañadas de polémica: mientras que los españoles, muchos de ellos dueños de apartamentos en la costa, tienen prohibido salir de su provincia para contener los contagios; los turistas provenientes del área Schengen tienen totalmente permitido moverse entre países.

Esta paradoja legal provocó, por ejemplo, que el órgano público que controla los aeropuertos españoles, AENA tenga previstos unos 532 vuelos entre Alemania y Mallorca en el periodo que va del 26 de marzo al 5 de abril, por poner uno de los ejemplos clásicos del mercado turístico español.

Por si esto fuera poco, a los españoles que viven en provincias costeras y que estos días de descanso se podrán acercar a las playas, dado el buen tiempo que reina en el territorio nacional desde hace días, les ha surgido un nuevo inconveniente: tienen que llevar mascarilla en la playa hasta para tomar el sol.

La medida fue anunciada este martes, al actualizarse (y endurecerse) un decreto de normas que tienen que ver con la pandemia y que hasta entonces permitía librarse del tapabocas en los casos en los que se estuviera al aire libre y las distancias interpersonales fueran superiores al metro y medio.

LA PICARESCA ESPAÑOLA

Sin embargo y como dice el refrán español, "hecha la ley, hecha la trampa", y ya son dos las comunidades autónomas, concretamente las de los dos archipiélagos, Baleares y Canarias, las que este mismo miércoles anunciaron que no la harán cumplir, basándose en los resquicios legales que deja la normativa.

Así, la consejera de Salud balear, Patricia Gómez, lo justificó diciendo que "hay una frase en la ley estatal que indica ‘con arreglo a las autoridades sanitarias’. Los servicios jurídicos entienden que nuestra normativa no se ve superada por la estatal y se mantienen en vigor nuestras medidas", dijo este miércoles a los periodistas en un intento por contener la indignación en una población agotada ya por lo que los psicólogos han dado en llamar "fatiga pandémica", tras más de un año de limitaciones a su libertad.

En la polémica entraron también, además, unos actores muy importantes en el desarrollo de la pandemia en España, donde el turismo es el primer subsector por importancia en el PIB, con niveles superiores al 12 por ciento del total y que, por la naturaleza de su actividad han sufrido especialmente con las duras restricciones impuestas: los hosteleros.

"Este tipo de restricciones acaban con las ganas de salir de vacaciones de la gente e incluso afectan a los planes de los residentes que, si tienen que ir con mascarilla a la playa o a otros espacios abiertos, en muchos casos, prefieren no ir", dijo Jorge Marichal, presidente de la patronal CEHAT en unas declaraciones recogidas por Sputnik.

Por poner un caso concreto, en uno de los feudos vacacionales, especialmente del turista nacional, la Comunidad Valenciana; desde el Bar Conchín, situado en el centro de Valencia, explican a Sputnik que "en los bares y restaurantes de las costa, la previsión generalizada es de no llegar siquiera al 30 por ciento de la facturación de una Semana Santa normal", lamentaron.

Así las cosas, los españoles van a vivir en estos especiales días para la historia sagrada del cristianismo, una estación más de su via crucis particular en este más de un año de pandemia. Las autoridades les han prometido esta misma mañana que la llegada en masa de las vacunas se producirá a lo largo de este mes de abril, sin embargo ya será tarde para poder disfrutar de unos días de descanso y olvidarse de sus preocupaciones diarias.

 

Fuente: Mundo.Sputniknews.com

Last modified on Miércoles, 31 Marzo 2021 15:10