Las relaciones México-EU se complican y tensan las redes del libre comercio

Ago 05, 2022

Ciudad de México.- Las relaciones de México con EU se han complicado este año, y el distanciamiento abarca las relaciones comerciales, inversiones en el sector energético, combate al narcotráfico, seguridad fronteriza, migración y la diplomacia hacia América Latina.

Patricia Olamendi, quien fue vicecanciller mexicana para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, dijo en entrevista con la Agencia Sputnik que en los intercambios diplomáticos tendrían que quedar claras cuatro preocupaciones estratégicas de México, frente a sus principales socios comerciales.

"En primer lugar, nuestra economía tiene una dependencia muy fuerte con los vecinos del norte, nuestro mercado principal han sido EU y Canadá, representan sin duda una posibilidad de desarrollo y crecimiento", dijo la diplomática.

Gracias a la privilegiada posición geográfica, el comercio de México y EU cerró 2021 con un récord en tres décadas de libre comercio, con 661.000 millones de dólares, convirtiéndose el país latinoamericano en el segundo socio de la primera potencia económica, después de Canadá.

La segunda economía latinoamericana destina al mercado estadounidense más del 80 por ciento de sus exportaciones, lideradas por manufacturas, sobre todo automóviles, y productos agroindustriales, que dejaron atrás la era de exportaciones petroleras del siglo pasado.

"Estamos pegados a un país con una de las economías más importantes del mundo, un país de que tendríamos que aprender mucho en su desarrollo social y capital humano", explica Olamendi, quien coordinó el Comité de Expertas de la Convención de Belém do Pará (Brasil) de 2008 a 2013.

En segundo lugar, el libre comercio vigente desde 1994 -renegociado en una nueva versión vigente desde 2020 como Tratado México EU Canadá (TMEC) -, entrelaza las relaciones en una compleja trama de temas políticos y sociales laterales.

"El tratado es comercial, pero también implica claras obligaciones, como el combate a la corrupción, que también establece reglas de comportamiento", dice la jurista que fue presidenta de la Comisión sobre Estupefacientes de la ONU.

La también consultora del sistema interamericano en combate al crimen organizado subraya una obligación de los países norteamericanos: no permitir actos de corrupción y gestionar una competencia libre de ese flagelo para las empresas.

ÉXODO CRECIENTE

El tercer punto entraña el desafío más grande: "la migración es vital, porque prácticamente todos los mexicanos tenemos un familiar en EU".

La experimentada dirigente, fundadora del Partido Mexicano Socialista en 1987, comenta que la migración mexicana ha venido cambiando, en unas ocasiones ordenada y en otras incontrolable.

La emigración trilateral de profesionistas y empresarios también es parte de los beneficios del TMEC.

"El otro problema migratorio está en la frontera sur, donde no podemos desconocer la problemática centroamericana", que obligó a México a deportar a casi 115.000 indocumentados en 2021, la cifra más alta en 15 años, dice Olamendi.

El cuarto tema preocupante para Washington es la seguridad: "no podemos desconocer que las fronteras de México están controladas prácticamente por el crimen organizado, que trafica mercancías, drogas, personas y la espantosa trata de personas".

Olamendi, galardonada con el Premio Nacional de Jurisprudencia 2017, explica que EU tiene legislaciones que lo obligan a adoptar acciones cuando hay amenazas a su seguridad.

Pone como ejemplo la llamada Ley Patriótica, que surgió de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

También hay resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que obligan a los tres Gobiernos a combatir al crimen trasnacional, que vulnera las fronteras de Norteamérica traficando drogas, armas ilegales y personas.

DIPLOMACIA LATINOAMERICANA

México también rechazó las exclusiones de países en la Cumbre de las Américas celebrada el 11 de junio en Los Ángeles, California, y propuso a EU "comenzar una nueva etapa en sus relaciones con el continente".

El presidente Andrés Manuel López Obrador reclamó la ausencia de Venezuela, Nicaragua y Cuba, y decidió no acudir a la reunión continental.

Para limar asperezas, el jefe de Estado hizo su tercera visita a Washington en tres años y medio, siendo reacio a los viajes internacionales.

Dos semanas después, estalló el primer pedido de consultas solicitadas a México en 28 años, que está en marcha sobre supuestos incumplimientos del TMEC en materia energética, que afectan a multimillonarias inversiones.

PAÑOS FRÍOS

Para atemperar los ánimos, el canciller Marcelo Ebrard publicó esta semana un vídeo desestimando los riesgos de que México cometa violaciones a ese tratado o una supuesta ruptura del pacto.

"No, desde luego que no, no hay tal (ruptura), y por supuesto que el Tratado es muy importante para México", enfatizó el jefe de la diplomacia.

Ebrard subrayó que "el hecho de que tengamos una diferencia con EU respecto a un tema, no quiere decir ni que se va a colapsar la relación bilateral ni que vamos a dejar de estar en el Tratado, eso no es así".

Los negociadores mexicanos van a presentar sus argumentos y la posibilidad de "un conflicto mayor con EU creo que carece de fundamento (…) en ningún momento se ha pensado en dejar el Tratado", puntualizó.

En menos de dos meses se definirá si se abre paso a un panel contencioso de controversias energéticas, reglamentado por el TMEC.

 

Fuente:https://sputniknews.lat

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